Consejos para vivir un verano saludable

El verano está a la vuelta de la esquina. El buen tiempo, el sol, ya sea en la playa o en la montaña invitan a disfrutar de esta época, pero no debemos olvidar que esta estación que muchas personas esperan se puede convertir en un enemigo cuando hacen presencia las olas de calor.

Por ello, es importante aprender a disfrutar del verano con salud, por lo que te ofrecemos algunos consejos para exprimir todo lo bueno del verano sin los riesgos que acarrea esta época.

Evita la exposición al sol en las horas centrales del día (de 12 a 17 horas), así como las exposiciones prolongadas y siestas al sol.

Frutas frescas, verduras y hortalizas no deben falta en nuestra dieta, especialmente en verano donde las ensaladas, gazpachos o zumos naturales tanto apetecen.

El ejercicio físico es sano y altamente aconsejable, aunque debemos evitar su práctica en los momento más críticos del día, siendo mejor el hacerlo antes de las 9 de la mañana o a partir de las 8 de la tarde.

 

Se hace imprescindible la ingesta de por lo menos 2 litros de agua diariamente, aún sin sed, que nos ayudarán a mantener nuestro cuerpo hidratado.

Utiliza gafas de sol de calidad. De este modo evitarás que la radiación solar afecte a tus ojos. Cubrir tu cabeza con una gorra o sombrero también te ayudará a evitar los golpes de calor.

Usa una crema solar con su adecuado factor, aún cuando no vayas a tomar el sol. Ello evitará que la piel sufra graves consecuencias a posteriori.

Aquí puedes consultar nuestro consejo sobre cremas solares.

Los cambios bruscos de temperatura deben evitarse al máximo, en especial en la playa o la piscina, debiendo entrar al agua poco a poco.

Ajusta la temperatura del aire acondicionado para estar a gusto sin que llegue a resecar las vías respiratorias. Unos 24 ºC son más que suficientes para sentirte bien evitando crisis del asma, tos, neumonías y otras afecciones respiratorias.

Mantén tus oídos secos y utiliza protectores para bañarte. Tus oídos son un lugar donde pueden instalarse gérmenes y bacterias con el agua, la humedad y las altas temperaturas, provocando infecciones como la otitis.

No ingieras alimentos que presenten mal estado, de los que sospeches o que no hayan seguido la cadena de frío. Ten en cuenta que por cada grado de temperatura, aumentan considerablemente las probabilidades de infecciones gastrointestinales producidas por la bacteria E coli.

Evita el contacto de los ojos con el agua de la piscina o el mar utilizando gafas para nadar y bucear. Recuerda que la zona más expuesta del ojo es la conjuntiva y con esta acción evitarás conjuntivitis infecciosas causadas por virus, bacterias o agentes que pueden encontrarse en zonas comunes de baño.

Sigue estos sencillos consejos y ¡ disfruta del verano con salud ¡

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