Es importante cuidar tu piel tanto para evitar las antiestéticas consecuencias que trae la exposición al sol, como para prevenir enfermedades futuras.

Ahora te vamos a indicar los cuatro pasos a seguir para cuidar tu piel en general y la del rostro en particular, que también te ayudará a mantener y prolongar el bonito bronceado que has logrado este verano:

Limpieza: Eliminar las impurezas que se han ido acumulando durante los meses de verano. No olvides solicitar siempre productos de higiene en la que los agentes limpiadores sean suaves con la piel y no alcalinos. Para ello puedes utilizar una leche limpiadora que a menudo están enriquecidas con sustancias nutrientes e hidratantes.

Y después de la leche limpiadora es imprescindible utilizar un tónico para que elimine las últimas impurezas y revitalice la piel.

Exfoliación: Para conseguir una piel luminosa y suave, la exfoliación es un paso que no te puedes saltar. Para tener unos resultados adecuados, debes exfoliar tu rostro al menos una vez por semana mediante movimientos rotatorios en las zonas con más predisposición a acumular impurezas.

Uno de los mitos de la exfoliación, es que se va a perder el bronceado que tanto nos ha costado conseguir. ¡No tengas miedo!, puesto que las cremas exfoliantes tienen un efecto superficial y los pigmentos de la melanina (que son los que te broncean) se encuentran en las capas más profundas de la piel.

Hidratación: Hidrata tu piel para dar elasticidad y flexibilidad a tu piel. Debes utilizar una crema con principios activos emolientes y reparadores que contengan vitaminas, aceites, grasas vegetales, protectores de la barrera cutánea y regenerantes.

Nutrición: Tengas la piel que tengas, debes nutrirla ya que representa un tratamiento de choque para la piel dañada por el sol. Estas cremas nutritivas suelen contener vitaminas y extractos naturales que retrasan el envejecimiento de las células cutáneas. Y además estos productos se pueden aplicar tanto por la mañana como por la noche e incluso como base de maquillaje ya que no aporta grasa a la piel.

Si sigues estos pasos que te hemos indicado, harás frente a las consecuencias que puede ocasionar en tu piel el verano. Además, seguirás disfrutando de los beneficios del sol ya que te ayudará a mantener tu bronceado durante más tiempo.