Los equipos de láser de diodo de última generación se están posicionando como una tecnología imprescindible en los centros más avanzados, ya que se trata de una aparatología especialmente diseñada para eliminar el vello con resultados inmejorables desde la primera sesión.

EXACTITUD

Esta tecnología de última generación emita la energía de luz a 810 nm, justo la longitud de onda en la que la capacidad de absorción de la melanina es mayor, en comparación con otras moléculas como la hemoglobina y el agua.
Como consecuencia de ello, toda la energía emitida se concentra en elevar la temperatura del folículo piloso, para conseguir su destrucción. Gracias a la baja capacidad de absorción tanto del agua como de la hemoglobina, se consigue minimizar el daño producido en los tejidos circundantes; en otras palabras, las células de alrededor no van a sufrir daño alguno por la emisión lumínica.

PORCENTAJES DE ÉXITO

Los resultados obtenidos con este equipo son excelentes, llegando a alcanzar una eliminación permanente de vello del 85-95% en unas 5-6 sesiones.

VERSATILIDAD

La aparatología más avanzada en láser de diodo ofrece la posibilidad de regular la frecuencia de emisión, es decir, el número de disparos de luz realizados por segundo. Ello implica poder incidir en el vello de dos maneras diferentes: a través de un solo disparo o bien elevando la frecuencia de emisión seleccionada entorno a los 5-10Hz. Esta última posibilidad permite la foto-depilación tanto en pieles oscuras como bronceadas durante el verano, sin ningún riesgo para la piel. Así ya no es necesario esperar al invierno para realizar este tratamiento.

En caso de fototipos altos o pieles bronceadas, se realizaran entre 2-3 repasos en la misma zona, durante la sesión, con el objetivo de promover un calentamiento gradual del folículo piloso hasta alcanzar los 70ºC, temperatura a la cual se produce una destrucción permanente de dichas estructuras celulares. No hay que olvidar que al ser un calentamiento progresivo, el tejido periférico tiene tiempo suficiente para ser refrigerado por los sistemas naturales de la piel, de modo que en ningún caso se elevará la temperatura de la zona por encima de los 55-60ºC, por lo que se evita cualquier molestia.

Fuente: www.irlaser.es