El verano es una época que invita a realizar actividades al aire libre, ya sea en el campo o la playa. Son fechas propicias para estar en contacto con la naturaleza, cosa que a menudo no podemos llevar a cabo durante el resto del año.

Pero… ¡cuidado¡ Estas actividades pueden suponer un riesgo si conlleva la picadura de determinados insectos, animales o plantas. Vamos a contarte cuáles son las picaduras más frecuentes en esta época del año, así como la manera evitarlas y cómo deben ser tratadas.

 

Mosquitos y Tábanos

¿A quién lo le ha picado más de una vez un mosquito en verano? Las picaduras de mosquito se producen a causa de los mosquitos hembra que se alimentan de la sangre. Los mosquitos hembra tienen una pieza bucal diseñada para perforar la piel y para extraer la sangre. A medida que el mosquito atacante se llena de sangre, inyecta saliva en tu piel. Las proteínas de la saliva desencadenan una reacción leve del sistema inmunitario que produce la picazón y la tumefacción características.

Lo mejor para evitar estas picaduras es limitar la exposición a los mosquitos, por lo que es aconsejable evitar realizar actividades al aire libre cuando están más activos, desde el atardecer hasta el amanecer. También nos ayudará el instalar mosquiteras en puertas y ventanas, y si ya las tuviésemos, debemos asegurarnos de que no presenten orificios

Usaremos repelente para insectos. Una buena práctica es el usar pantalones largos y ropa con manga larga, de colores claros, así como calcetines y calzado cerrado.

Debemos eliminar el agua estancada, lugar donde se reproducen los mosquitos. Vaciaremos las piscinas para niños, al menos, una vez a la semana y cambiaremos con idéntica frecuencia el agua de los bebederos de aves. Evitaremos que las macetas acumulen agua.

En caso de picadura, evita rascarte, pues sólo conseguirás agudizar la reacción. Lava la picadura con agua y jabón. En caso de inflamación puedes colocarte una compresa fría o un trozo de hielo envuelto en algún pañuelo. Si la picazón es excesivamente molesta, pregunta al médico o farmacéutico qué tipo de pomada puede aliviarla.

 

Mención aparte merece la picadura del mosquito tigre, que es es muy dolorosa y produce mucho picor. Es muy común durante el verano y tienes síntomas característicos, con una duración más prolongada que el mosquito común pero con un tratamiento bien sencillo.

La mayoría de las veces la picadura del mosquito tigre (Aedes albopictus) produce un pequeño bulto en la piel como síntoma de la reacción al veneno. Este suele picar mucho y hace difícil evitar rascarse, pero hay que intentarlo. El tiempo que permanece activo el veneno en el organismo es de varios días. Lo normal son 3 o 4 días en los que va disminuyendo la intensidad del picor y la hinchazón disminuye paulatinamente pero la duración de la picadura del mosquito tigre varía en cada persona.

Algunas personas pueden mostrar una reacción alérgica al veneno en cuyo caso los síntomas de la picadura mosquito tigre produce inflamación, sarpullido por zonas amplias del cuerpo y urticaria. En los casos más graves puede aparecer ataque de asma o un shock anafiláctico que requiere ayuda médica de inmediato.

Es importante tener en cuenta que cuanto más frotes o rasques la zona para aliviar la comezón, mayor será su duración, ya que el organismo reaccionará de una forma más violenta. La hinchazón será mayor y el picor, por lo tanto, también.

Para el tratamiento de estas picaduras, existen tres tratamientos: Antihistamínicos, corticoides y analgésicos, debiéndose aplicar sólocuando sea necesario, hayan muchas picaduras o se produzca una reacción alérgica.

 

La picadura del tábano, un tipo de mosca grande que en lugar de perforar la piel, la muerde y corta, lamiendo la sangre y ocasionando protuberancias rojas, quemazón y mucho dolor, puede ser propensa a la infección.

Para tratar la picadura tendrás que limpiar la herida tan pronto como te das cuenta de que te han mordido para prevenir la infección. Puedes hacer esto con jabón regular y agua.

En casos extremos puede producirse reacciones más graves que deberán ser tratadas por un facultativo, ya que pueden requerir de antihistamínicos o incluso antibióticos.

 

Abejas, Avispas y Abejorros

Como norma general, las picaduras de avispas y abejas no suelen revestir complicación alguna. Provocan un enrojecimiento de la parte afectada, sensación de quemazón, hinchazón y dolor. Eso sí, hay determinados casos en que una picadura de abeja puede conllevar problemas: Tanto si se trata de una picadura múltiple -cuando el número de picaduras oscile entre 200 y 400-, como si la picadura se localiza en la zona de la boca, lengua o garganta, pues puede que se produzca una hinchazón en la vía respiratoria, con lo que ello puede acarrear, y también si existe hipersensibilidad por parte del paciente. En cualquiera de estas situaciones se deberá acudir urgentemente al médico.

Evitar vestir con colores llamativos y usar colonia y cremas perfumadas nos ayudará a evitar sus picaduras. También evitar realizar movimientos bruscos, pues suelen picar si se sienten atacadas o invadidas.

No se recomienda tratar las picaduras de estos insectos con remedios caseros como barro o saliva.

En caso de tratarse de una picadura de abeja o avispa, hay que intentar extraer el aguijón sin presionar con la ayuda de unas pinzas previamente esterilizadas. Seguidamente, desinfectaremos la zona con agua y jabón y, en caso de ser necesario, consultaremos con farmacéutico o médico para aplicar una pomada antihistamínica que ayude a aliviar el dolor.

El Abejorro no se considera agresivo, por tanto es poco probable que procedan a picar sin algún motivo aparente. Su picadura, a diferencia del caso de las abejas, no deja el aguijón en la zona afectada, esto quiere decir que si este insecto se encuentra en una situación de amenaza es probable que pueda intentar picar más de una vez.

 

Arañas

No es frecuente que las arañas muerdan, aunque en caso de hacerlo es importante consultar con un médico, ya que podría requerirse un tratamiento especial y urgente.

La mordedura de la araña se caracteriza por dos puntitos de sangre separados entre sí y rodeados de un halo.

Las picaduras de araña más peligrosas en nuestro territorio son las provocadas por la Viuda negra, Araña violinista y la Tarántula.

En caso de picadura se debelavar la zona con agua, aplicando posteriormente frío local y acudiendo de inmediato a un servicio médico para su valoración.

 

 

Escorpiones, Alacranes y Escolopendras

En nuestro país existen varios tipos de escorpiones, aunque los más habituales son el escorpión negro y el alacrán, los cuales habitan zonas rocosas, cálidas y secas. Las escolopendras habitan entre las cortezas y las rocas.

El escorpión posee una cola levantada hacia adelante con una uña al final que es la que pica e inyecta el veneno.

Tanto los escorpiones como los alacranes no atacan al hombre, aunque lo harán si llegan a sentir su espacio invadido, cosa que suele suceder fortuitamente en el campo y la montaña. Es aconsejable no caminar por el campo descalzos, debiendo llevar un calzado adecuado. Del mismo modo, no deben levantarse piedras y troncos del suelo, pues pueden hallarse escondidos debajo.

Las escolopendras, conocidas vulgarmente como ciempiés, son agresivas y muerden si se les toma en la mano, práctica ésta que debe evitarse. Su picadura es muy dolorosa.

Ante una picadura de escorpión, alacrán o escolopendra debe acudirse inmediatamente al servicio médico. Estas picaduras causan un dolor agudo, inflamación local, calambres musculares y malestar general, pudiendo requerir tratamiento farmacológico.

 

Garrapatas

La vegetación es el hábitat inicial de las garrapatas, lugar en el que esperan un huésped al que adherirse para morder su piel y succionar su sangre. En el caso del ser humano, suelen hacerlo en las axilas, ingles, partes posteriores de las orejas y las rodillas.

En caso de tener perros, deberemos estar atentos, ya que las garrapatas del perro pueden pasar al ser humano.

Una vez localizada la garrapata, hay que desprenderse de ella, aunque no lo haremos tirando de ella con fuerza, pues se podría desprender la mandíbula del cuerpo, quedando la primera en el interior de la piel, lo que podría causar una infección. La forma correcta de actuar es desprenderla con movimientos constantes, suaves y lentos.

 

Animales marinos

Otra de las picaduras asociadas a la época estival es la de los animales marinos, tales como medusas, arañas de mar o erizos de mar.

La picadura de la medusa, no suele revestir gravedad, aún cuando resulta muy molesta. Es complicado advertir su presencia al ser transparentes y la reacción se produce al entrar en contacto nuestra piel con sus tentáculos donde poseen unas células que secretan toxinas que utiliza para su defensa y para cazar, y que actúan incluso cuando la medusa está muerta.

Ante una picadura de medusa deberemos acudir al puesto de socorro más cercano, aunque si no lo hubiese, procederemos aclarando inmediatamente la zona con agua del mar para evitar que aumente la reacción que se produce en la piel. Nunca lavaremos la zona con agua dulce o del grifo, pues ello agravaría la reacción, aunque sí podemos emplear suero fisiológico, ya que éste es salino.

Es importante usar unas pinzas para retirar cualquier resto de la medusa que haya en la piel de la zona afectada, pues de lo contrario los dedos también se vería afectados.

Posteriormente, aplicaremos frío durante 15 minutos, utilizando hielo envuelto en plástico y en una toalla.

Para aliviar el dolor y la urticaria se puede tomar un analgésico y un antihistamínico.

Si ninguna de estas medidas calma los efectos de la picadura de la medusa, se debe acudir a un centro hospitalario.

Recordad que jamás debe tocarse una medusa muerta, pues sus tentáculos mantienen el efecto urticante.

Otro de los animales marinos que podría picarnos es el pez araña, que es el pez venenoso más frecuente en nuestras costas. Al vivir enterrados bajo la arena, es relativamente fácil pisar su aleta dorsal, que consta de unas espinas venenosas que al entrar en contacto con la piel producen un intenso dolor.

En caso de picadura, lo más recomendable es lavar la zona con agua dulce, sumergir la zona afectada en agua muy caliente (43-46ºC) entre 10 y 90 minutos o hasta que se empiece a sentir alivio, aplicando compresas de agua caliente posteriormente en caso de persistir las molestias y acudir a un centro sanitario para que se trate la zona.

Podemos encontrar los erizos de mar tanto en mar adentro como en la orilla o en las rocas. Saben defenderse muy bien de las agresiones, incluso de aquellas no intencionadas, ya que su cuerpo está cubierto por unas púas gruesas que inoculan sustancias venenosas y provocan dolor, picazón, inflamación y hasta parálisis muscular.

Resulta muy importante saber cómo actuar ante una picadura de erizo de mar, debido a que hasta que no se quitan las espinas por completo, estas siguen desprendiendo el veneno y agravando la herida, siendo el riesgo de infección bastante elevado.

Así pues, en caso de picadura de erizo de mar deben retirarse todas la espinas, para lo cual podemos ayudarnos de unas pinzas, evitando que se rompan y a fin de que salgan por completo. Seguidamente limpiaremos el área con agua tibia y jabón neutro o anti-bacterial. De esta manera, evitaremos que se infecte y eliminaremos todo residuo del veneno de la picadura de erizo de mar. Secaremos con cuidado y aplicaremos unas gotas de agua oxigenada u otro antiséptico. Es muy importante que no tapes la herida con una venda o gasa. Debemos permitir que la piel y los terminen de excretar las sustancias que tenían las púas. Además, puede que alguna espina no se haya quitado y, si la tapásemos, resultaría más fácil su infección.

En caso de que no remitan la inflamación o el dolor, puede deberse a la profundidad alcanzada por las púas. Podremos mitigar esos síntomas introduciendo el área en un recipiente con agua lo más caliente posible.

Por último, y a fin de evitar infecciones, se debe consultar con un médico a fin de que evalúe la picadura y pueda tratarla farmacológicamente.

 

Ortigas

Debemos evitar las ortigas en nuestros paseos por el campo. La es una planta cuya principal característica es la presencia de pelos urticantes que producen una intensa irritación en la piel con el mínimo roce. La palabra “urticaria” hace honor precisamente a esta molesta planta. Distribuidas por doquier, en márgenes de caminos y carreteras, en áreas de escombros o incluso en jardines donde crecen como una mala hierba, no son extraños los accidentes relacionados con esta planta, sobre todo en los más pequeños.

El más leve contacto de la piel con las hojas o tallos provoca la aparición de ronchas o habones, acompañados de una intensa quemazón y prurito en la zona de contacto.

Su tratamiento pasa por lavar con agua evitando frotar la zona, evitando el rascado en la medida de lo posible . Posteriormente aplicaremos hielo envuelto en un pañuelo o compresas frías en la zona. Retiraremos las púas urticantes, pudiéndonos ayudar de cinta adhesiva.

En la mayor parte de los casos la reacción (pese a resultar molesta) durará poco  tiempo.

Tras el lavado y una vez retiradas las púas, podemos aplicar una loción de calamina, o un corticoide, y en caso de sentir malestar general o dificultad respiratoria, acudiremos en busca de atención médica.

 

Como resumen de todo lo anteriormente citado, destacaremos que un porcentaje altísimo de las picaduras (alrededor del 97 %) son banales y pueden ser resueltas en casa.

Debemos evitar aplicar barro sobre la picadura, ya que los gérmenes que contiene nos pueden provocar una infección. También evitaremos rascar, frotar o chupar las picaduras.

Y por último, acudiremos al médico siempre que la picadura se haya producido en la cara o en el cuello y notemos dificultad para respirar, y si tras la picadura surgiese fiebre, malestar general y una erupción en la piel.

 

Esperamos que no te pique nada este verano, pero si desgraciadamente no es así, ya sabes algo más acerca de qué hacer y cómo actuar.

! Feliz verano !